Vista aérea de Barcelona.

La incertidumbre provocada por la crisis del coronavirus está teniendo algunos efectos positivos sobre el mercado inmobiliario. Uno de ellos es el interés que inversores, fondos y family offices por el mercado inmobiliario de Barcelona como valor refugio. Según datos de la consultora Laborde Marcet, el estado de alarma ha paralizado la manera temporal las operaciones en todo el país, pero con excepciones en función del valor de sus activos.

En el caso de Barcelona, el principal objetivo de los inversores centra en los hoteles y locales ubicados en zonas prime debido a las nuevas oportunidades de inversión que está originando la crisis del coronavirus. Las ubicaciones preferidas son L’Eixample y determinadas calles de Ciutat VellaAsí, con presupuestos a partir del millón de euros para activos de retail y por encima los 20 millones para la compra de edificios en zonas prime.