El Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón ha aprobado la reparcelación de ARPO (Área de Reparto de Pozuelo Oeste), el mayor proyecto urbanístico del municipio que lleva paralizado más de una década. ARPO tiene una extensión de más de seis millones de metros cuadrados donde está proyectada la construcción de más de 5.500 viviendas, entre distintos usos de vivienda libre y protegida, así como una amplia oferta de usos terciarios, lo que la convierte una de las actuaciones más destacadas de la Comunidad de Madrid de los últimos años.

Tras años de escasez de suelo para promover obra nueva en el municipio, el desbloqueo de este proyecto podría suponer un primer paso para la aprobación de otros planes de reparcelación pendientes desde hace meses, como es el caso de Montegancedo.

La reparcelación de este proyecto, de características similares a ARPO, continúa aún pendiente tras ser llevada al pleno municipal el pasado mes de septiembre, en el que el Consistorio decidió posponer su aprobación para estudiarlo en profundidad. Cuatro meses después, el Consistorio de Pozuelo de Alarcón aún no se ha pronunciado sobre Montegancedo, mientras saca adelante ARPO.

ARPO ha estado paralizado en gran medida por la complejidad de la obra. Uno de los últimos escollos, la construcción de un colector de aguas pluviales, parece haberse solventado, ya que se iniciarán las obras este año.

La paralización urbanística en Pozuelo durante de últimos años ha provocado que la demanda de vivienda de obra nueva se haya trasladado a municipios limítrofes como Boadilla del Monte o Aravaca. A esta falta de suelo se suma que el Ayuntamiento de la localidad es uno de los que más retrasos acumula en la concesión de licencias de obras, según apuntó el Instituto de Coordenadas en un informe sobre la situación inmobiliaria de la Comunidad de Madrid.